Esta es una historia que a
muchas de esas personas que nos sentimos aitite, abuelo,
grandfather, grand-père, großvater,
avi, avó, nonno, avô..... nos hubiera
gustado protagonizar o mejor que nuestro propio nieto hubiera protagonizado.
Ha aparecido en la red, y se puede ver en la siguiente dirección de YouTube https://www.youtube.com/watch?v=9_2ptWqRhz8. Se titula Este niño blanco pidió el mismo
corte que su mejor amigo para confundir a la maestra. Esto no tendría mayor transcendencia si no fuera porque el amigo con el que quería ser
confundido fuera de raza negra. Esa era simplemente su intención. Hacerse el mismo corte de pelo que su amigo
para que la maestra no pudiera diferenciarlos.
En el propio vídeo ya se hacen una serie de apreciaciones sobre los VALORES que este niño tiene. Pero seguro que a todas y cada una de las numerosas
personas que lo hemos visionado se nos ocurren muchísimas más y la mayoría
diferentes.
Os acordáis del post denominado HACIA UN MUNDO ROBOTIZADO, en este mismo
blog, en el que hablaba de lo que, a mi manera de pensar, diferencia a los robots y las personas a
la hora de insertarse en el mundo laboral.
De cómo las personas aportan Creatividad, Pensamiento Crítico y Gestión
de las Emociones.
Este niño de cuatro años, de Nashville, la capital del estado de
Tennessee, en los Estados Unidos, y la sede administrativa del condado de
Davidson nos aporta un claro testimonio de las actitudes que anteriormente referenciábamos
como básicas en nuestra diferenciación con los robots
Esperemos que con el paso
del tiempo no hayamos cambiado los valores de este niño, con la educación, formación
o instrucción que le ofrezcamos. Un deseo.

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