El uso de los teléfonos móviles
entre los menores es una tendencia al alza.
Uno de cada tres niños de 10 años lleva uno; el 78,4 % de los de 13 años
y el 90% cuando superan los 15 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística
del año 2014. Considerando que estamos a
principios del 2017 no es descabellado afirmar que estos porcentajes habrán
aumentado.
Otra cosa muy diferente es
pensar el uso que, esas personas por nosotros queridas que son los nietos y
nietas, hacen de los terminales. Hay datos
esperanzadores en el uso adecuado de los mismos, y datos descorazonadores como
el aumento en el uso de estos dispositivos para efectuar apuestas de todo tipo en la red por parte de las personas
jóvenes.
Así mismo existe una sensación generalizada y falsa, de
que las personas que superan los 60 años, la mayoría de las personas que
llamamos abuelos y abuelas no son usuarias convencidas de estos dispositivos ni
de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). La falsedad de esta afirmación
queda reflejada en el Informe sobre la sociedad de la información en España 2016 presentado
por Telefonica que en su punto 1.6 titulado Se
cierra la última brecha: los mayores de sesenta y cinco años abrazan el mundo
digital, ofrece datos en los que se refleja
que si hace ya casi dos décadas que Internet empezó a entrar en la vida
de los ciudadanos de una forma más o menos masiva. En un principio, fueron los
segmentos más jóvenes los que vieron las posibilidades que les ofrecía Internet
en todos los ámbitos de su vida; posteriormente los segmentos maduros fueron
entrando de una manera paulatina. Sin embargo,
esta buena acogida, que incluso llegaba al furor entre los más jóvenes, parecía
pasar desapercibida en los segmentos más mayores. Sin embargo, las cosas están cambiando muy
rápidamente. Ya en el informe del año pasado
se mostraba el salto que se había producido en el segmento de edades
comprendidas entre los cincuenta y cinco y los sesenta y cuatro años en la
utilización de Internet para la realización de actividades productivas con
incrementos muy elevados en la realización de algunas de ellas, por ejemplo,
del 48,5% en el caso de la compra online, prueba de que la brecha digital se
estaba cerrando y lo hacía más rápido de lo que podía parecer previsible.
Se cierra la última brecha: los mayores de sesenta y cinco años, abrazan el mundo digital.
.
Un año más tarde, se observa que este fenómeno llegaba al
grupo de las personas más mayores, los mayores de sesenta y cinco años, lo cual
parece indicar que nos encontramos en la última etapa de un proceso de adopción
de Internet en la sociedad.
La mayor utilización de Internet por parte del segmento
más mayor ha sido una tendencia constante durante los últimos años. Sin embargo, en muchos casos,
esta adopción se debía a la rápida difusión de los smartphones
y a la utilización de alguna aplicación concreta como la mensajería
instantánea. Durante el año 2016, se
advierte que los internautas de este segmento de edad empiezan a hacer un uso intensivo
de Internet, lo que lleva a que la realización de actividades relacionadas con la
productividad aumente en 6,7 puntos porcentuales y las relacionadas con el ocio
en 16,7. De hecho, el ocio se destaca
como la principal motivación para conectarse a Internet entre ellos, con un
crecimiento de 13,1 puntos porcentuales hasta el 59,3% entre los internautas. Mientras, la comunicación con familiares y
amigos baja en 13,6 puntos porcentuales y solo el 20,4% de ellos la considera
su principal motivación para conectarse a Internet, casi igual que la
motivación profesional o de productividad, mencionada por el 18,4%.
La causa fundamental de esta mayor vinculación entre las
personas mayores e Internet se debe al incremento espectacular en el uso de la tablet,
pues en este segmento de edad ha pasado de ser utilizada por el 13,2% de los
internautas a ser usada por el 42,1% —un 219% más—. De hecho, este segmento utiliza este
dispositivo para conectarse a Internet, 8,3 puntos porcentuales por encima de
la media, y se convierte en el segmento que más utiliza este dispositivo.
Este incremento en la adopción de la tablet impulsa en
este segmento la utilización de Internet en la realización de actividades. Así, después de subir en 6,7 puntos
porcentuales en 2016, el 44,4% de los internautas de más de sesenta y cinco
años realiza operaciones bancarias usando Internet. Si nos fijamos solamente en
el uso de la Tablet para realizar actividades, se advierte un aumento
considerable en todas ellas, si bien, con incrementos por encima del 100%,
destacan la mensajería instantánea, las operaciones con Administraciones y el
correo electrónico. En consecuencia,
este segmento de edad se encuentra por encima de la media en el uso de este
dispositivo en muchas de las actividades: por ejemplo, el 10,5% realiza
operaciones bancarias frente al 7% de media y el 5,2% opera con
Administraciones frente al 4,7% de media. Se puede, por lo tanto, afirmar que el uso de
la tablet está cerrando el último reducto de brecha digital, el de los
mayores de sesenta y cinco años.
Así que ¡Quién ha dicho miedo!

