Hasta el día de hoy, 30 de
julio del 2017, me consideraba ABUELO, pero no lo era. Hasta hoy, yo no tenía nietos. Hoy ha nacido Martin. Mi primer nieto.
No creo que el nombre que todas
y cada una de las personas disfrutamos a
los largo de nuestra vida, tenga la menor influencia en el desarrollo de la vida
misma. Pero buscando el origen del
nombre de Martin, que sus padres han decidido ponerle a mi nieto, he encontrado
lo siguiente: El nombre de Martin se
considera como un homenaje al dios de la guerra, es decir, Marte, por lo que se
puede entender su nombre como: “tan
fuerte como Marte”, o también se llega a interpretar su significado como: “hombre nacido para la guerra”. Esta información aparece acompañada de
otra referente a personalidad y adaptación al mundo laboral que no me parece
relevante mencionar.
Lo que importa es que este
Blog nacido como lugar de encuentro entre abuelos, toma a partir de ahora una
nueva dimensión, o mejor dicho una dimensión diferente. Deja de ser un ejercicio de un pre-abuelo
para convertirse en un proyecto de abuelo.
Un proyecto colaborativo y participativo que se va a abrir a las
reflexiones de otras personas preocupadas por el futuro de esas personas pequeñas
a las que llamamos nietos y nietas.
|
Ahora sí
|
* Me
comprometo a invitar e ilusionar a otros abuelos para que esta casa
del abuelo, aititaren enea, sea un espacio donde poder plasmar
reflexiones particulares, que pueden ser compartidas o no, sobre como soñamos
que será el mundo en el que nuestros nietos y nietas lleven a cabo su vida
adulta. Seguro que nos equivocamos en
nuestros pronósticos, ¿en todos?, pero estaremos intentando dar pistas sobre
las características y atributos que creemos tendrá la sociedad, el mundo, en
el que se desarrollarán como personas adultas.
*Me comprometo a mantener vivo este espacio,
con un artículo semanal, como mínimo.
*Me comprometo a abrir y hacer uso de vías de colaboración y
participación más amplias.
|
Lo dicho, ahora
sí que este proyecto toma velocidad de crucero.